Según un estudio de la Organización Internacional para la Conservación en Jardines Botánicos (BGCI), un centenar de plantas medicinales se encuentran en peligro de extinción, lo que dificultará el descubrimiento de tratamientos para enfermedades.

El estudio indica que más del 50 % de los medicamentos proceden de plantas curativas en riesgo de desaparición, debido al aumento de las colecciones privadas y públicas y, en gran manera, a la deforestación del planeta.

Se han identificado unas 400 especies de plantas medicinales en peligro de extinción, entre ellas el tejo, un árbol de cuya corteza,- se necesitan seis de ellos para extraer una sola dosis-, se elaboran medicamentos para el cáncer.

Asimismo, la Hoodia, una planta medicinal del sur de África que se utiliza en medicina para reducir temporalmente el apetito y es el alimento de las tribus de la zona, como los bosquimanos, para afrontar largas y cansadas batidas de caza en el desierto, sin sentir la sensación de hambre.

Entre estos grupos amenazados también se encuentra la mitad de variedad de magnolias, que contienen una sustancia, el honokiol, que es purificante, y que se utiliza en la medicina tradicional china desde hace 5.000 años y en la japonesa, y que sirve para luchar contra el cáncer, la locura y las enfermedades cardiacas.

Además del crocus de otoño, que crece en las zonas mediterráneas y que antiguamente utilizado por romanos y griegos como veneno, en la medicina moderna se usa para la leucemia y para la curación de la gota.

El estudio concluye que la pérdida de estas plantas puede acarrear consecuencias impensables en el futuro y problemas impredecibles en el campo de la medicina y en el tratamiento paliativo de las enfermedades.

VIA -actualidad.terra.es

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